Imprescindibles, los azulejos ocupan un lugar destacado en la cocina. Revisten las paredes (salpicadero) y protegen la encimera, y cada zona presenta unas exigencias diferentes.
Los azulejos de loza son azulejos cerámicos fabricados a partir de arcilla natural 100 % ecológica, cocidos a alta temperatura para lograr una resistencia óptima. Utilizadas como revestimiento de pared (salpicadero) y en la encimera, las baldosas de loza son muy habituales en la cocina gracias a su robustez, su perfecta impermeabilidad y su fácil mantenimiento. La loza es el revestimiento ideal para tu cocina: el esmalte forma una superficie lisa, brillante e impermeable que se limpia fácilmente con un simple paso de esponja.
Los azulejos de cocina deben tener, sin falta, propiedades adecuadas para su uso en una estancia que combina calor y humedad, como es el caso de la cocina. Ningún otro revestimiento puede rivalizar en esta estancia ni ofrecer tantas cualidades como los azulejos de terracota:
- Resistencia al desgaste, lo que garantiza una buena durabilidad
- Gran resistencia al agua, a los golpes, a las manchas y a los productos de limpieza
- Buena resistencia al calor
- Facilidad de mantenimiento, especialmente en la cocina, donde la suciedad y la grasa deben eliminarse con facilidad
- Cualidades estéticas
- Sin límites en cuanto a colores o motivos: amplia gama de calidades, formas y acabados.
Encimera de azulejos: lo más destacado de tu cocina
Muy presente en la encimera y el salpicadero, el azulejo sigue siendo el material más adecuado para revestir las paredes de tu cocina.
Los azulejos de pared en una cocina están sometidos a diversas exigencias:
- Al rodear el fregadero, solo está expuesta a la proximidad del agua
- En cambio, detrás de las placas de cocción, los azulejos están en primera línea para recibir grasas, salpicaduras y vapores de todo tipo.
Por lo tanto, los azulejos de pared de una cocina tienen un fuerte componente funcional, además del estético, y deben permitir un mantenimiento sencillo y rápido. Revestir la encimera con azulejos es una solución ideal para hacer frente a estas exigencias y garantizar su durabilidad.
En una cocina bonita, la encimera es lo que marca la diferencia. Funcional y resistente, debe adaptarse a tu decoración. El fregadero y la encimera son dos elementos clave en la distribución de la cocina y en su estética.
Encimera alicatada: las ventajas
Tener una encimera alicatada no es solo una ventaja estética; te darás cuenta de que, en realidad, resulta muy práctica. En primer lugar, los azulejos aportan una baja porosidad a tu encimera, lo que facilita su limpieza. Además, su resistencia al calor te permitirá prescindir del salvamanteles en tu encimera de azulejos. Por último, todas estas cualidades te permitirán conservar tu encimera durante muchos años gracias a su excepcional vida útil. Los azulejos no perderán ni su brillo ni su lustre con el paso del tiempo y resistirán las duras pruebas a las que se somete tu cocina.