Suelo interior
La terracota: un material atemporal
Desde la Antigüedad, las baldosas de terracota para interiores se utilizan para revestir los suelos de nuestros hogares. Sus múltiples cualidades y su gran variedad de materiales y colores la convierten hoy en día en uno de los revestimientos favoritos de los franceses. Gusta tanto a quienes añoran las casas de campo con baldosas rojas como a los apasionados de la decoración, que lo asocian fácilmente con un ambiente de lo más moderno.
La selección de Raujolles
Baldosas recuperadas: el sueño y la realidad
Las baldosas recuperadas hacen soñar: estas baldosas, procedentes de una granja provenzal o de una casa rural del Languedoc, desgastadas por el paso de las generaciones, tienen una pátina imposible de imitar. Pero su compra suele resultar decepcionante: los lotes están incompletos, el grosor varía varios milímetros de una pieza a otra (lo que complica la colocación), los morteros antiguos son difíciles de eliminar y el precio por m² suele superar al de las baldosas nuevas de fabricación artesanal. Por no hablar de la dificultad para encontrar la cantidad exacta en el tono adecuado.
El acabado «Terre d’Histoire» se ha concebido precisamente para dar respuesta a esta frustración: ofrecer el alma de un suelo recuperado —las huellas del paso del tiempo, las irregularidades de la superficie, la pátina profunda— en una baldosa nueva para interiores, calibrada, que se puede colocar como un alicatado estándar y está disponible en lotes homogéneos.
Qué significa «Terre d'Histoire» desde el punto de vista técnico
El acabado «Terre d'Histoire» se obtiene mediante un tratamiento superficial manual que se aplica tras la cocción de la baldosa. Nuestros artesanos crean deliberadamente irregularidades en la superficie: microerosiones, variaciones de relieve y diferencias de pátina de una zona a otra. Estas reproducen el aspecto de una baldosa que hubiera sido desgastada, frotada y patinada por décadas de uso. El trabajo se realiza baldosa a baldosa, lo que explica que cada pieza sea ligeramente diferente de las demás, exactamente igual que en una auténtica recuperación.
El resultado: una superficie con una profundidad visual excepcional, con variaciones de tono en los huecos y en los relieves, una mateidad que evoca la tierra antigua y ese carácter inmediatamente perceptible de un suelo que tiene historia.
Usos y compatibilidades
- Suelo interior: salón, cocina, entrada, pasillo, sala de estar. La baldosa interior «Terre d'Histoire» destaca especialmente en superficies amplias, donde las variaciones de una baldosa a otra crean un efecto de suelo vivo.
- Calefacción por suelo radiante: compatible, con un aumento progresivo de la temperatura tras la colocación.
- Baño: posible con un tratamiento hidrófugo reforzado. La «Terre d'Histoire» es más porosa que un acabado liso, por lo que es imprescindible aplicar un sellador de poros tras la colocación.
- Exterior: aunque algunas de nuestras baldosas son aptas para exteriores, no es el caso de las que se muestran aquí. Descúbrelas aquí.
Colocación y mantenimiento
Antes de la colocación: se recomienda encarecidamente aplicar un sellador de poros una vez que las juntas se hayan secado por completo (de 2 a 4 semanas), para proteger y homogeneizar las variaciones de la superficie sin borrarlas. Elige un sellador de poros que respete la mateidad del acabado; un producto demasiado brillante borraría el aspecto antiguo.
Mantenimiento habitual: agua limpia o jabón de aceite de linaza diluido. No utilices productos ácidos ni abrasivos. La cera de abeja, aplicada una o dos veces al año, nutre y realza la pátina.