Pavimente el camino de su jardín con ladrillos de terracota
Los ladrillos, muy resistentes, aportan un aspecto muy natural a los caminos del jardín. Existen numerosas formas de colocarlos, lo que aporta un toque acogedor a tu jardín.
Las ventajas de los ladrillos de terracota son numerosas. En primer lugar, los ladrillos permiten crear diseños muy originales, ya que se pueden colocar a tu gusto. Son, por tanto, muy prácticos para dar rienda suelta a tu imaginación. Lo único que hay que tener en cuenta es colocarlos de canto (por el borde) para garantizar una resistencia a toda prueba.
Teñidos en masa, los ladrillos no contienen ningún colorante. Una auténtica ventaja medioambiental y la garantía de un color duradero. Además, se trata de un material muy sólido, resistente al tránsito intenso.
Nuestros consejos para construir un camino de jardín
Para que un camino resista el paso del tiempo, hay que respetar ciertas normas.
En primer lugar, es necesario que el camino tenga una pendiente de 2 cm por metro para que el agua de lluvia se escurra con facilidad. Además, el suelo sobre el que se vayan a colocar los materiales debe ser estable.
En cuanto al revestimiento (adoquines de terracota, ladrillos), debe ser resistente a las heladas, antideslizante y tener un grosor de entre 2 y 5 cm. La colocación se realiza en función del suelo y del revestimiento elegido, ya sea sobre un lecho de arena o sobre una losa de hormigón.
Las juntas entre los elementos deben realizarse con esmero y respetar las distancias precisas en función del revestimiento. En cuanto al motivo deseado, como las espigas o un redondeo en forma de cola de pavo real, debe planificarse previamente mediante un plano de colocación, es decir, debe ser objeto de un dibujo muy preciso a escala que te servirá después de guía.
Los bordes de jardín
Piensa también en el acabado de tu camino de ladrillos. Un bordillo de jardín de terracota de estilo retro con motivos de «hoja de acanto» te recordará los jardines medicinales de antaño.