Proteger la pared situada detrás de una estufa
La pared situada detrás de una estufa de leña debe protegerse contra el calor y el fuego, con el fin de garantizar la seguridad necesaria en su hogar. Esta protección es imprescindible para evitar cualquier riesgo de incendio y protegerá su pared del amarilleamiento o de posibles grietas.
El ladrillo de revestimiento, que actúa como una auténtica pantalla térmica situada en la parte trasera de la estufa, es un aislante natural y ofrece una protección eficaz contra la radiación del aparato y del conducto de la estufa. Además, la placa de terracota constituye un elemento decorativo que aporta el estilo contemporáneo o tradicional del ladrillo.
¿Qué distancia de seguridad hay que respetar entre la estufa y la pared?
Se deberá respetar una distancia equivalente a tres veces el diámetro del conducto si la estufa está situada frente a una pared combustible sin protección. Por ejemplo, para un conducto de 20 cm, la distancia de seguridad que hay que respetar es de 60 cm.
Si desea reducir al máximo la distancia entre la pared y la estufa de leña, puede revestir la pared con ladrillos de terracota. En este caso, la distancia mínima que debe respetarse entre la estufa de leña y la pared se reducirá a 1,5 veces el diámetro del conducto.
¿Cómo proteger la pared situada detrás de una estufa?
Para proteger una pared existente sin necesidad de realizar obras importantes, basta con pegar sobre ella plaquitas de terracota. Son fáciles de colocar y podrás encontrar las que más te convengan entre una amplia gama de acabados y colores. Una pared de ladrillo también ofrecerá mayor inercia que una pared de yeso laminado especial para fuego, que inevitablemente acabará amarilleando y desmoronándose.
¿Cómo ahorrar energía?
El ladrillo de revestimiento, gracias a su gran inercia, reducirá tu consumo de energía al liberar el calor acumulado durante el funcionamiento de la estufa, hasta 12 horas después de apagarla. La placa de terracota de 2 cm de grosor almacenará el calor para difundirlo más tarde en forma de calor suave. Un ladrillo más grueso (5 cm) duplicará la inercia de su pared.